Cancelar las deudas significa que dejas de estar legalmente obligado a pagarlas.

Cuando se concede la exoneración, esas deudas desaparecen a efectos jurídicos, por lo que los acreedores ya no pueden reclamártelas ni iniciar acciones como embargos.

En la práctica, supone empezar de cero a nivel económico, sin la carga de obligaciones que no podías asumir.

Juan Antonio Fuster