Para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es necesario aportar documentación que refleje tu situación económica real.
Normalmente se solicita información sobre ingresos (nóminas, prestaciones, facturación si eres autónomo), listado de deudas y acreedores, extractos bancarios, bienes y patrimonio, así como la última declaración de la renta.
Además, pueden requerirse contratos, préstamos, recibos pendientes y cualquier documento que permita acreditar tu situación de insolvencia de forma completa y transparente.


