El procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad suele tardar entre 6 y 18 meses, dependiendo de la complejidad del caso.
Si la situación es sencilla y se opta por la liquidación de bienes, puede resolverse en menos tiempo. En cambio, si hay más deudas, acreedores o incidencias, el proceso se alarga.
También influye el juzgado y la carga de trabajo que tenga, por lo que los plazos pueden variar en cada caso.


