La duración del procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad puede variar según el caso, pero lo habitual es que se sitúe entre 6 y 18 meses.

Si el proceso es sencillo y se opta por la liquidación de bienes, puede resolverse en menos tiempo. En cambio, si hay más complejidad o se establece un plan de pagos, puede alargarse.

En cualquier caso, los plazos dependen mucho del juzgado, la documentación y la situación concreta del deudor.

Juan Antonio Fuster