La Ley de Segunda Oportunidad no puede utilizarse de forma ilimitada. Como norma general, solo puedes volver a solicitarla si han pasado al menos 5 años desde la anterior exoneración.

Este plazo puede ampliarse hasta 10 años en algunos casos, especialmente si la primera exoneración fue más beneficiosa o si no se cumplieron ciertas condiciones, como un plan de pagos.

En la práctica, esto significa que no es un mecanismo recurrente, sino una medida excepcional pensada para ofrecer una nueva oportunidad real, pero con límites claros.

Juan Antonio Fuster